Para cumplir mi misión con Angels, con el objetivo de generar más oportunidades de salvar vidas, tengo el privilegio de colaborar con los equipos e instituciones del hospital profundamente comprometidos con la lucha contra el ictus. Sin embargo, la estrategia de las regiones de Angels, centrada en hacer que las comunidades sean seguras para el ictus, invita a colaborar con otros vínculos de la cadena de atención del ictus, incluidos los servicios de atención prehospitalaria, los hospitales remitentes y la población, debido a su impacto directo en los resultados de los pacientes.
Dentro de este marco de añadir aliados estratégicos a nuestra causa, encontramos una respuesta inmediata y decisiva del Cuerpo General de bomberos voluntarios de Perú (CGBVP). Sin titubeos y con una admirable disposición, se unieron como pioneros en el despliegue de acciones destinadas a fortalecer la atención prehospitalaria del ictus.
Es esencial comprender que el Cuerpo General de bomberos voluntarios de Perú realiza un trabajo profundamente altruista y comprometido. Como organización sin ánimo de lucro, sus miembros trabajan incansablemente para salvar vidas y proteger a la comunidad, lo que demuestra un compromiso genuino con el bienestar colectivo. Su alta aceptación social y reconocimiento de los ciudadanos reflejan el impacto positivo que generan y la confianza que han desarrollado con el tiempo.
Los bomberos voluntarios de Perú son ampliamente reconocidos como héroes cotidianos, gracias a un espíritu institucional profundamente arraigado en valores como el altruismo, la solidaridad y el compromiso con el bienestar de las personas.
Varios estudios han demostrado que los miembros del Corps de bomberos voluntarios generales peruanos desarrollan una fuerte identidad prosocial, que se traduce en un propósito claro: Ayuda a los demás como parte de la misión de su vida. Representan un ejemplo inspirador de cómo uno puede trabajar para el bien común sin esperar reconocimiento ni recompensa financiera. Su espíritu de servicio, dedicación y compromiso son pilares que deben hacerse visibles, valorarse y reforzarse como parte integral del sistema sanitario y de la respuesta al ictus del país.
Por lo tanto, para evaluar adecuadamente la importancia del paso que han dado uniéndose activamente a la lucha contra el ictus, es necesario revisar algunos elementos contextuales que expliquen por qué su participación representa un avance estratégico en el fortalecimiento del vínculo prehospitalario dentro de la cadena de atención del ictus.
Descripción general del sistema prehospitalario en Perú
El papel del sistema prehospitalario es fundamental en la atención del ictus, una de las principales causas de muerte y discapacidad en Perú. Dado que el ictus es una urgencia médica muy dependiente del tiempo, una intervención rápida y basada en el protocolo puede marcar la diferencia entre la vida, la discapacidad o la muerte.
Las acciones clave que debe seguir el sistema prehospitalario incluyen:
• Identificación temprana de los síntomas mediante el uso de escalas estandarizadas
• Activación oportuna de protocolos específicos para el ictus
• Transferencia rápida a centros especializados preparados para la atención
• Avance de procesos clínicos y notificación previa
Esto aumenta la probabilidad de recibir tratamiento dentro del margen terapéutico y mejora significativamente los resultados clínicos.
Actualmente, el sistema prehospitalario en Perú está compuesto por una variedad de entidades y modelos que coexisten en diferentes niveles de desarrollo. Los principales jugadores del sistema incluyen:
• El Sistema de transporte de emergencia asistido (STAE) de EsSalud.
• El Servicio de Atención Médica de Urgencias (SAMU) del Ministerio de Sanidad.
• Los servicios de ambulancia de las Fuerzas Armadas y la policía nacional.
• Empresas privadas de ambulancias.
• El Cuerpo General de bomberos voluntarios de Perú (CGBVP)
La fragmentación del sistema prehospitalario en Perú representa un reto significativo para la atención eficiente del ictus; sin embargo, también abre oportunidades para reforzar la coordinación interinstitucional, estandarizar los protocolos y formar al personal en la identificación y gestión de urgencias neurológicas. Mejorar estos aspectos es clave para salvar vidas y reducir el impacto del ictus en la población peruana.
Más allá del fuego: El impacto de los bomberos voluntarios en la atención sanitaria prehospitalaria en Perú
El Cuerpo General de bomberos voluntarios de Perú (CGBVP) desempeña un papel estratégico en la prestación de atención médica de emergencia en el país. Con más de 16.000 voluntarios distribuidos en 247 empresas de todo el país, su trabajo va más allá de la extinción de incendios, posicionándolo como un actor clave en el sistema prehospitalario peruano.
En 2024, el CGBVP respondió a 27 406 emergencias médicas, casi tres veces más que las respuestas de incendios (10 918 casos). Esta tendencia, también observada en años anteriores, refleja la creciente demanda de atención médica urgente en el entorno extrahospitalario y la capacidad de respuesta de los bomberos voluntarios para satisfacer esta necesidad.
Desde la creación del Departamento de Salud del CGBVP en 1982, los bomberos han desempeñado un papel activo en la atención médica de urgencia, incluidas urgencias neurológicas como el ictus. Gracias a su presencia territorial, capacidad de movilización inmediata y dedicación al servicio, los bomberos voluntarios se han establecido como un componente esencial de la atención prehospitalaria gratuita.
En este contexto, el CGBVP no solo representa una fuerza operativa en la gestión de emergencias, sino también un modelo ejemplar de dedicación y servicio público. Su participación en la atención prehospitalaria, especialmente en situaciones críticas como el ictus, tiene un gran impacto.
La intervención temprana por parte de los bomberos es crucial para activar los protocolos de atención médica, lo que facilita la transferencia oportuna de los pacientes para el tratamiento dentro del margen terapéutico, lo que mejora significativamente sus posibilidades de recuperación. Por lo tanto, es esencial que se reconozca, refuerce y integre formalmente su papel en el sistema nacional de respuesta al ictus.
Héroes en acción: bomberos peruanos y Angels, unidos para salvar vidas
En junio de 2025, el CGBVP firmó una alianza estratégica con la Iniciativa Angels para fortalecer la atención de urgencia de ictus, con los siguientes objetivos:
• Más de 16 000 bomberos voluntarios recibirán formación en protocolos especializados de cuidados del ictus.
• Desarrollar una red nacional prehospitalaria de atención del ictus.
• Implementar un protocolo nacional e indicadores de rendimiento clave para evaluar la efectividad de la atención.
• Desarrollar campañas de concienciación para los ciudadanos con el fin de reconocer los síntomas del ictus y responder rápidamente.
Esta asociación representa un modelo de cómo la colaboración entre organizaciones puede tener un impacto positivo en la salud y el bienestar de la población. Fortalecer las intervenciones de lucha contra incendios en los ictus puede reducir la mortalidad, minimizar las consecuencias neurológicas y reducir el impacto económico en las familias y el sistema sanitario.
Desde la firma, el trabajo se ha centrado en fortalecer las competencias y promover la atención coordinada a lo largo de toda la cadena sanitaria. Además, los bomberos se han integrado en varios grupos de trabajo y foros de colaboración sobre el ictus, un paso importante hacia la creación de regiones de Angels, que buscan consolidar redes regionales eficaces para el tratamiento del ictus.
Mentores que inspiran, Protocolos que guardan: Un hito nacional en la atención del ictus
Como parte de la alianza estratégica y en sinergia con el Programa de mentoría Angels, se creó el Protocolo nacional prehospitalario para el tratamiento de accidentes cerebrovasculares, dirigido por la Dra. Marla Gallo Bogotá, una neuróloga neurointervencionista.
Este importante logro contó con el apoyo del Dr. Pablo Lavados Germain, un neurólogo vascular y consultor de programas. Proporcionó asesoramiento especializado y, junto con el equipo multidisciplinar del CGBVP y el equipo de Angels, consolidó el primer protocolo nacional para la atención prehospitalaria del ictus, lo que sentó precedentes en la respuesta a esta emergencia médica.
A continuación, compartimos lo que esta experiencia significó para nuestro distinguido profesional y conferenciante peruano, y cómo este proceso ha contribuido a fortalecer el sistema de atención del ictus prehospitalario en el país.
Dra. Marla Gallo

Sabemos que el tiempo es cerebro y que todos los esfuerzos por mejorar la detección temprana y la atención de los pacientes con ictus pueden marcar una diferencia inestimable en su pronóstico.
Soy Marla Gallo, neuróloga y terapeuta endovascular, y mi pasión es el tratamiento oportuno del ictus para mejorar los resultados de los pacientes. Gracias al programa de tutoría de Angels, tuve la oportunidad de unirme a un proyecto inspirador, trabajando junto con bomberos para desarrollar el primer protocolo prehospitalario de ictus en Perú. Esta experiencia me ha lleno de entusiasmo y ha sido muy significativa, tanto profesional como personalmente. El protocolo tiene como objetivo reducir los tiempos críticos y optimizar los resultados de los pacientes. Trabajar codo con codo con los bomberos ha sido extraordinario; su compromiso, entusiasmo y deseo genuino de ayudar a la comunidad a reflejar el poder del trabajo en equipo para transformar la atención sanitaria.
Este proyecto marca el comienzo de un camino hacia un Perú mejor preparado para afrontar el ictus, donde la colaboración interinstitucional se convierte en una fuerza impulsora del cambio. Espero que más instituciones se unan a la formación y educación del personal prehospitalario, ya que es un eslabón fundamental en la detección y el tratamiento oportunos del ictus.
Personalmente, este paso me llena de entusiasmo y esperanza, lo que refuerza mi convicción de que juntos podemos mejorar la atención del ictus en nuestro país.
Retos y oportunidades: Desarrollo del futuro de la atención prehospitalaria del ictus
Seguimos enfrentándonos a desafíos importantes, como la falta de un único número nacional para emergencias médicas. Garantizar una atención continua y sin barreras en el entorno hospitalario y lograr una cobertura nacional efectiva sigue siendo un reto, especialmente teniendo en cuenta el tamaño geográfico del país. Sin embargo, creemos que el compromiso de las instituciones involucradas, junto con el liderazgo de profesionales inspirados, puede motivar a otras partes interesadas del sistema sanitario de Perú a unirse y desarrollarse juntos.
Este esfuerzo colaborativo será clave para lograr nuestro gran sueño: Crear un sistema de atención prehospitalaria coordinada, eficiente y que salva vidas en todo el país. Este sueño, con el apoyo de Angels, se acerca cada día más.

