Entrevista con un asesor de Angels

País: 
Rumanía
Recientemente, RES-Q se reunió con Cristina Stanciu, asesora de la Iniciativa Angels en Rumania, para hablar sobre el estado de la atención del ictus en el país. Lea la entrevista completa a continuación, publicada originalmente en el blog de RES-Q.  

 
¿Cómo comenzó Rumania en la ESO EAST?
En Rumania, la Prof. Asoc. Dra. Cristina Tiu participa activamente en el proyecto ESO-EAST como coordinadora del grupo rumano y bajo su coordinación Rumania se unió a ESO-EAST en 2015.
 
Se efectuó la primera evaluación de la calidad de la atención del ictus en Rumania como parte del proyecto ESO-EAST, mediante el análisis de los datos recopilados en el Registro RES-Q.
 
Rumanía aportó datos a RES-Q desde su fase piloto inicial a finales de 2016. ¿Cómo ha ayudado ver los números reales a la calidad de la atención del ictus?
El registro de datos para la calidad de la atención del ictus nos ayudó a identificar áreas disfuncionales en la atención hospitalaria de pacientes con ictus y mejorarlas.
 
Estas son algunas de las mejoras registradas en Rumanía en los últimos tres años.
  1. La proporción de pacientes que recibieron tratamiento de recanalización intravenosa cambió significativamente de 2,24 % en 2017 a 5,19 % en 2018 y 8,99 % en 2019 en los centros participantes en RES-Q.
  2. El tiempo desde la llegada al hospital hasta recibir tratamiento disminuyó de una mediana de 67 min. en el año 2017 a 58 min. - 53 min. en 2018-2019.
  3. La proporción de pacientes examinados para detectar disfagia dentro de las 24 horas posteriores al ingreso aumentó de 1,99 % en 2017 a 47,87 % en 2018 y disminuyó a 34,7 % en el año 2019. La disminución se debió a los nuevos hospitales que se unieron al programa. 
El registro de datos en RES-Q fue esencial para tener una visión más clara de la situación real de la atención del ictus y motivó a todo el país a mejorar el tratamiento de los pacientes con ictus.
 
¿Qué es lo siguiente que quisiera ver en RES-Q?
Creo que tener datos de más hospitales daría una idea aún más representativa de la atención del ictus dentro del país.
 
¿Cuál cree que es el factor que más contribuiría a reducir las disparidades en la atención del ictus?
En mi opinión, el factor que más contribuiría a reducir las disparidades en la atención del ictus es la educación.
 
Vemos disparidades en todos los aspectos de la atención del ictus, desde el desconocimiento de los factores de riesgo y los síntomas del ictus hasta el retraso en llegar a urgencias y el aumento del tiempo de espera. Por lo tanto, es muy importante mejorar la prevención y el reconocimiento del ictus formando al público y a la comunidad sanitaria. Por supuesto, el cuidado del ictus se puede mejorar aún más.  
 
¿Cuál es la situación actual de la atención del ictus en Rumania?
Rumania es un país de 19,3 millones de habitantes, con aproximadamente 60 000 pacientes con ictus agudo registrados anualmente, la mayoría de los cuales son ictus isquémicos. En Rumania, el ictus representa la segunda causa de mortalidad y discapacidad. De acuerdo con el informe sobre carga del ictus, en 2015 solamente un 1 % de los pacientes con ictus rumanos fue tratado en una unidad de ictus.
 
Habiendo reconocido el aumento alarmante de pacientes con ictus agudo cada año como algo que puede y debe repararse, la Sociedad Rumana de Neurología y el Ministerio de Sanidad rumano han puesto en marcha recientemente un proyecto nacional que ha conducido al aumento significativo de la red de hospitales con capacidades para el tratamiento del ictus. 
 
Con la puesta en marcha de este proyecto en febrero de 2019, Rumania se benefició de una de las expansiones de la red de ictus más rápidas de Europa Oriental: el número de centros de ictus se triplicó, de 11 a más de 40, en solo un par de meses. En este momento, hay 38 centros de ictus activos en Rumania y estamos trabajando arduamente para que los 43 centros de ictus puedan practicar trombólisis intravenosa a finales de este año. 
 
 

Varios miembros clave de la comunidad del ictus en Rumania, incluida la Dra. Cristina Tiu (tercera por la derecha)

¿Diría que la actitud hacia los ictus por parte de los legos en la materia (no médicos) ha cambiado? ¿Hay alguna campaña de concienciación en curso ahora en Rumania?
Es absolutamente necesario formar a la población en el reconocimiento temprano de los signos y síntomas de un ictus.
 
Como mencioné anteriormente, para nosotros, en Rumania, a principios de este año, tener 32 hospitales más para el tratamiento fue un gran cambio. En esta etapa inicial, la atención se centra en formar al personal médico involucrado en la trayectoria del paciente (personal de servicios de urgencia y de ambulancias, así como personal médico de los hospitales donde se llevará a cabo el programa).
 
La formación de la población es sin duda algo que se debe considerar y que se puede lograr a través de campañas en los medios (televisión, medios impresos) o campañas formativas que impliquen a médicos de familia, dirigidas a un público amplio, tanto a los grupos de edad de alto riesgo como a los jóvenes y adolescentes que podrán reaccionar rápidamente si sus padres o abuelos sufren un ictus.
 
En este momento hay campañas de sensibilización en nuestro país que se llevan a cabo de manera diferente de una región a otra. Sin embargo, es necesario realizar más.
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