Simulaciones de pacientes

País: 
Europa


En la edición anterior del Angels Journey, explicamos nuestra primera serie de simulaciones realizadas en hospitales de todo Sudáfrica. Ahora, con seis meses de experiencia en Europa, estamos empezando a recibir historias, y los resultados son fascinantes.

Hace poco, en un hospital de Barbastro (en la región de Aragón de España), un equipo de ictus que tenía un tiempo medio desde la llegada hasta el tratamiento de 113 minutos consiguió finalizar su primera simulación en solo 34 minutos, a pesar de enfrentarse a varias complicaciones técnicas, entre otras, el sistema de tratamiento remoto del ictus no funcionaba. Algunos dirán que una mejora de 113 minutos a 34 minutos no puede reproducirse en la vida real, pero cuando el equipo quería iniciar la segunda simulación, entró un código ictus real. Con algunas de las mejoras todavía frescas en sus mentes, el equipo consiguió tratar al paciente con ictus real en un tiempo récord de 40 minutos.

En una simulación en Rumanía, el equipo estaba preparado para tratar al paciente en 30 minutos, pero tuvieron que esperar 20 minutos para recibir los resultados analíticos antes de poder tomar una decisión sobre el tratamiento. Como resultado de esta experiencia, ahora el hospital está estudiando diferentes formas de evitar este problema, como extraer la sangre en la ambulancia, colocar etiquetas de “prioritario” en los viales de sangre o incluso invertir en un dispositivo de INR en el punto de atención. Los pequeños cambios pueden suponer una gran diferencia.

En un hospital en la región de Calabria en Italia, el equipo logró reducir a la mitad el tiempo de tratamiento, de 100 minutos a 50 minutos, de la primera a la segunda simulación.

Al igual que en el ejemplo de Rumanía, 30 de estos 50 minutos se perdían esperando resultados de análisis de sangre, mientras que el equipo estaba preparado para tratar al paciente tras 20 minutos. ¿Se imagina qué efecto tendría en los resultados si pudieran solucionar este problema y tratar a sus pacientes con una media de 70 minutos menos de lo que tardan ahora? El equipo está muy motivado y creen que pueden lograrlo.

El ejemplo más sorprendente quizás ha sido el de un hospital de la región de Umbria (Italia), que al inicio de la formación, contaba con un tiempo medio desde la llegada hasta el tratamiento de 159 minutos. Antes de la simulación, se fijaron el objetivo de intentar tratar al modelo de paciente en 40-60 minutos. Para su sorpresa, y probablemente porque emplearon algún tiempo en pensar en la vía antes de la simulación, consiguieron tratar al paciente en 36 minutos. El equipo estaba eufórico y no podían creerse lo que acababan de lograr. A pesar de este impresionante logro, tuvieron una larga conversación sobre qué debían mejorar en su práctica diaria y cómo podrían hacerlo. Entonces, al igual que en el ejemplo de España, mientras que se preparaban para la segunda simulación, entró un caso de ictus real. El equipo de ictus tuvo una breve conversación para decidir cuál de los cambios podían poner en práctica de forma realista de inmediato y esperaron al paciente en la puerta. Resultó que lograron tratar al paciente en unos sorprendentes 45 minutos: un cuarto del tiempo que tardaban de media en tratar a pacientes días antes: esto es una muestra de la transferibilidad de este tipo de formaciones a situaciones reales.

Estas simulaciones tienen un efecto realmente increíble en la moral de los equipos de ictus, y no solo les ayudan a identificar los puntos de mejora, sino que muestran al equipo el efecto que los pequeños cambios pueden suponer en los tiempos de tratamiento. Cambios que, con la ayuda del asesor de Angels, pueden empezar a poner en práctica en la vida real.
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