Nace una estrella

País: 
Rumanía


De acuerdo con el informe sobre carga del ictus, en 2015 solamente un 1 % de los pacientes con ictus rumanos fue tratado en una unidad de ictus.

En ausencia de datos epidemiológicos sólidos, se calcula que Rumanía necesitaría unos 100 hospitales con capacidades para el ictus a fin de poder proporcionar a todos los paciente rumanos con ictus la oportunidad de recibir los cuidados que se merecen.

Hemos observado que, en muchos países desarrollados, normalmente hay motivos consolidados para que la situación sea la que es; sin embargo, también hemos podido ver que es posible lograr estos radicales objetivos de crecimiento cuando las personas adecuadas están motivadas y dedicadas a la causa. Por ejemplo, en 2010, en Tailandia se establecieron dos unidades de ictus, una en Bangkok y otra en Phuket. Siguiendo un proceso sistemático de añadir 15-20 hospitales con capacidades para el ictus al año, en Tailandia se establecieron más de 100 hospitales con capacidades para el ictus y se proporcionó una cobertura geográfica adecuada a todo el país. En nuestra edición anterior, explicamos que en Polonia se incrementó el número de centros de ictus de un puñado en 2010 a 170 centros hoy en día.

Crecer desde la cifra de un 1 % puede parecer abrumador, pero es un reto que un grupo de profesionales de Rumanía ha aceptado con avidez. La Dra. Cristina Tiu reunió a la comunidad del ictus de Rumanía en un pequeño pero sólido grupo de expertos con un enfoque y un objetivo final comunes: transformar los cuidados del ictus del país.

La comunidad empezó con cuatro hospitales con capacidades para el ictus que atendían a los pacientes de las zonas aledañas. Sin embargo, sabían que no podían conformarse con solo cuatro hospitales. Su objetivo de aumentar el número de hospitales con capacidades para el ictus debía abordarse de forma precisa y ávida. Desde que establecieron sus objetivos, han dejado de lado las excusas y se han esforzado enormemente por hacer crecer la comunidad del ictus en Rumanía. La Dra. Tiu ha preparado, diseñado y cuidado una comunidad del ictus unificada y ha animado a todos sus miembros a trabajar conjuntamente con el fin de mejorar la calidad de los cuidados del ictus en Rumanía. Como comunidad, se han mantenido centrados, se han esforzado, no se han desviado del objetivo y no han abandonado sus objetivos.

A principios de este año, Rumanía había conseguido doblar el número de centros del ictus del país, a un total de 10. Este resultado no ha sido fácil de lograr, ya que se han encontrado dificultades por el camino. No obstante, con la introducción de Angels Initiative y la ayuda de la Angel local, Ligia Bălănean, el impulso y la motivación se han mantenido en todo momento. Se han identificado otros ocho hospitales más y están trabajando con el equipo de la Dra. Tiu para que se les reconozca como hospitales con capacidades para el ictus. Muchos hospitales también han empezado a registrar sus datos sobre el tratamiento del ictus en el registro ResQ y en el congreso del ESOC en mayo, el Hospital de Urgencias Clínicas de Oradea fue uno de los primeros hospitales en recibir el codiciado premio Nivel Oro en los Premios Angels de la ESO por la calidad de su tratamiento de acuerdo con los datos de ResQ. El equipo organizó un curso de formación para personal de enfermería especializado en ictus al que asistieron enfermeros de todo el país y se dedican a realizar simulaciones con modelo de paciente a fin de optimizar sus propias vías de tratamiento.



Con la curva de crecimiento actual, no cabe duda de que el nivel de los cuidados del ictus se habrá transformado en los próximos años.

En nombre de todos y cada uno de los pacientes que reciben unos cuidados del ictus óptimos en Rumanía, nos gustaría agradecer a la comunidad del ictus de Rumanía su trabajo contra todas las adversidades para ofrecerles una segunda oportunidad en la vida.
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